Reducir gastos innecesarios

Toda empresa con ganancias importantes durante largos períodos de tiempo cuenta con un plan de contabilidad, elaborado previamente y revisado cada mes. Al iniciar un negocio no podemos saber desde el principio mucho datos que nos serán útiles, conforme pase el tiempo, a la hora de planificar los presupuesto para el año siguiente. Sin embargo, al poco tiempo, el ritmo y el carácter que adquiera la empresa determinarán en qué materias se pueden reducir gastos para ahorrar dinero, y en qué otras se debe invertir más.

  • Es importante estudiar muy bien el tipo de productos que realmente se consume y se utiliza. Por ejemplo, en cualquier oficina, despacho, tienda, en definitiva, todos los establecimientos donde se trabaje deben contar con papel y bolígrafos, que son quizá los artículos más empleados durante una jornada laboral para la mayoría de personas, pero no sería necesario disponer de folios u hojas de colores, que son muy bonitas pero sus características no aportan ninguna función a la actividad de la empresa, a no ser que ésta sea de diseño, imagen… Este simple caso se podría aplicar a infinidad de materiales y de empresas. Por ello, el equipo directivo debe conocer de cerca el trabajo que realiza cada uno de sus empleados y ser consciente así de qué es lo que necesita y qué es aquello que nunca echaría en falta a la hora de desarrollar su trabajo.
  • Aunque tengas expectativas de ampliar tu negocio y para ello necesites contar con un numeroso equipo, no debes cargar excesivamente la empresa de empleados que, sino transmitir el buen ritmo de trabajo a los justos y necesarios que compongan tu equipo. No todos los días ni todos los meses presentan el mismo volumen de trabajo. Debes estudiar el período en que más empleados necesitas y preveerlo con tiempo, sin engañar a ninguno de ellos diciéndole que es el empleo es para más largo plazo del que lo es en realidad. También es importante adaptar la plantilla al horario del día en que más tareas hay que realizar. Cada una de estas pautas debe ser adptada posteriormente al gremio a que corresponda tu negocio.
  • Conviene controlar el consumo de la energía. Por ejemplol, un gasto que además incrementa cada vez más es el de la electricidad, motivado principalmente por el uso de la iluminación. Evita, por tanto, que se emplee la luz eléctrica cuando todavía es de día y hay suficiente luz solar. Tampoco tienes por qué dejar por la noche encendida parte de las instalaciones de la empresa, ni siquiera en la puerta o el cartel publicitario para atraer la atención de la gente. Hay otras formas de darse a conocer con las que no se consume tanto ni se deja de respetar el medio ambiente. Además, es importante estudiar el tipo de luz que conviene instalar y el tipo de bombillas, de acuerdo con la actividad a la que está dirigida la firma. Apaga los ordenadores por las noches, al finalizar el día de trabajo. Y, si es posible, puedes utilizar bombillas de bajo consumo.

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